domingo, 27 de febrero de 2011

Capitulo uno. The Black Book of Anne Black



_Una mañana imperturbable de Diciembre, la densa lluvia empezó a jugar con la nostalgia y juntas se volvieron compañía de un llanto silencioso de una muchacha de no más de 20 años.
Sus ojos pardos miraban perdidos hacia un rosal marchito mientras en su mente se entretejían palabras que expresaban angustias y resonaban los recuerdos en un eco permanente, los fracasos de un primer año universitario que solo le dejaban a Anne Black un gusto amargo en su perseverancia y en sus sueños.
 Quien hubiera dicho, que tan brillante joven, de temperamento sereno y corazón de oro, era ahora solo un recuerdo borroso que se mantenía por sentimientos desconocidos.
Por bondad del destino, contaba con su amiga Tita, quien fue la razón para que el año anterior no fuera una completa perdida de tiempo. Ella, en largas y memoriosas charlas le repetía que no bajara los brazos, el primer año siempre es el mas difícil;Como un profesor le dijo alguna vez, los inteligentes no siempre se reciben, si lo hacen los perseverantes.
Aunque en lo único que seria perseverante Anne, incluso más que en sus estudios, es en su decepción por el amor. Porque para olvidar un amor, a veces la decepción es un camino. Y que cicatriz más perpetúa que la del primer amor, adornado en su caso con la no reciprocidad, es un titánico duelo que en el caso de Black, duro mas tiempo del que espero. Y el tiempo mucho no ayudo. Por más que adore su recuerdo, sus raíces se nutren todavía de falsas esperanzas que la distancia socorre con más olvido y más decepciones. Aun así, gracias a eso, Anne hacia de su soledad,su refugio.

Tiempo después de aquel deprimente Diciembre que quedo en el olvido y el año nuevo trajo consigo una nueva oportunidad de comenzar.

Anne se disponía a ir a su segunda primera vez que cursaba Análisis I, materia que no le profesaba cariño ni mucho menos dedicación pero que intentaría a lo que de lugar aprobar.
Había un revuelo acostumbrado de jóvenes, algunos cursaban su primer año otros no tan jovenes, saludaban a los profesores, quienes los acostumbraron con sus repetidas consultas y/o chistes en años anteriores (una de las escasas maneras que los profesores se acuerden del nombre de un alumno). 

A medida que la clase avanzaba, sus deseos por aprobar curiosamente ya iban en declive y por lo tanto su atención se posicionaba en la ventana próxima al pasillo donde ocasionalmente compartía durante fracciones de segundo la mirada con algún alma desconocida.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Principio sin principios

El soltero patético es aquel simple mortal con ciertas características exquisitas de una receta bien elaborada para una persona lejos de ser típica; Es el ser capaz de elaborar planes y artimatañas tan complejas que lo que para la mayoría es coincidencia o destino, para ellos es causalidad. Y vuelvo a repetir, son meros humanos. Sienten, agonizan, reviven y nunca desfallecen,  son los pesimistas más optimistas.
La soledad, unos de los personajes principales en la vida de todo soltero pero más aun en la vida y en los sueños de los solteros patéticos. La aliada por excelencia de ellos, que es aun más fiel que el mismo amor. Creen en el amor, pero es como creer en algo y nunca haberlo visto, es tener fe en la religión del amor y el amor como un Dios,  ¿y por que ver a la soledad como el Diablo?
Si el amor casi nunca se vuelve realidad y no podemos vivir del amor…  ¿podemos vivir sin el?  
Quizás en su mente escéptica como un lector bien acostumbrado a principios desfavorables y finales felices les podemos anticipar que este camino no es un cuento de hadas ni príncipes azules ni por siempre felices , es sino una adaptación del sufrimiento en la vida por el amor, con un intento desesperado por forzar a ver todo positivamente.
Y es cierto, en la juventud, adolecemos hasta que somos jóvenes adultos,  y recién ahí es cuando realmente se pone peor. Nos rompemos la cara contra la realidad impune, que no importa si estamos preparados, si somos buenos hijos o si vamos todos los días a misa o si éramos buenos estudiantes, si el mundo te tiene que pisar para demostrar que es más gigante, te aplasta hasta convertirte en cenizas.
Lo más importante no es que nos imiten o nos juzguen por lo que hacemos o pensamos, francamente no nos interesa. Experimenten otras vidas, otras oportunidades y otros fracasos aprovechando nuestras experiencias y fantasías convertidas en historia, si todo sirviera para que puedan darse cuenta que su vida puede o ser mejor o no puede ser peor que la nuestra. No ser victimas jamás, no sean acosados, sean acosadores, mejor… buenos observadores.
Consejo de soltero patético: vivir la vida, es no arrepentirse de nada y cuesta mas que solo respirar.

Pero no nos volvamos tan melancólicos, no seamos tan patéticos.

Lo que importa en este momento, es que en el presente, 4 personas ficticias o 4 personajes de la vida cotidiana  se juntaron bajo un mismo nombre y sentimiento en común, el “club de los solteros patéticos”, que de alguna manera se vuelve un personaje mas de nuestra historia porque, serán testigos  mas adelante, de que si el amor puede unir a las personas, la soledad puede unirlas del mismo modo.
Todo comienza en un lugar de altos estudios como es la universidad, esfera de la vida y del carácter, donde aquellos humanos jóvenes y no tan jóvenes, conviven bajo un ritmo tempestuoso de estudio y emociones, el ultimo refugio antes de la vida adulta.
Es en el riesgo donde esta la diversión, porque si no hay nada que perder ¿que sentido tiene ganar?